Sé esa persona con la que la gente realmente se siente escuchada.

La mayoría de nosotros escuchamos para responder, no para comprender, y eso nos cuesta, sin que nos demos cuenta, confianza, tiempo y buenas decisiones. Esta es la habilidad que lo soluciona.

Ya has estado aquí antes.

  • Ya estás formulando tu respuesta mientras ellos aún están hablando.
  • Un compañero de equipo explica un problema; tú te precipitas a dar una solución y resulta que has resuelto el problema equivocado.
  • Sales de una reunión y te das cuenta de que, en realidad, no puedes repetir lo que se ha decidido.
  • Alguien te dice «no me estás escuchando», y tiene razón.

Lo que podrás hacer

Deja de interrumpir por instinto

Aprende ese pequeño hábito que te impide interrumpir demasiado pronto, para que los demás puedan terminar de expresar lo que realmente piensan.

Detecta el verdadero problema desde el principio

Una forma sencilla de asegurarte de que lo has entendido antes de actuar — y dejar de resolver el problema equivocado.

Haz que las conversaciones calen hondo

Sal de cada reunión sabiendo qué se ha decidido y cuáles son los siguientes pasos.

Un recorrido completo de 30 minutos, no una charla.

Un vídeo con una historia. Un fragmento de audio que puedes volver a escuchar mientras das un paseo. Un cuestionario para comprobar si te has quedado con lo esencial. Y seis tácticas probadas en la práctica que podrás poner en marcha en tu próxima conversación.

Cada táctica es breve, específica y diseñada para situaciones reales. Las desbloqueas en cuanto empiezas.

6

estrategias que puedes poner en práctica hoy mismo

~30

minutos para completarlo

28

competencias en el curso completo

Descubre exactamente en qué puntos falla tu escucha activa.