Estándares editoriales
Kompunik publica contenidos que afectan a la carrera y al sustento de las personas. Así investigamos, documentamos, verificamos y revisamos lo que publicamos, y esto es lo que afirmamos y lo que no.
En qué se basan nuestros contenidos
Nuestros contenidos se basan en dos cosas: situaciones laborales reales —fruto de dos décadas creando, dirigiendo y reteniendo equipos en el Reino Unido, la India y Francia— e investigación consolidada sobre competencias y el futuro del trabajo de instituciones de prestigio, como el Foro Económico Mundial (Future of Jobs), la OCDE y el Anthropic Economic Index sobre cómo la IA está transformando las tareas. Cuando el programa de soft skills se apoya en modelos validados, estos se nombran y documentan de forma explícita en lugar de darse por sentados. Preferimos la evidencia y la experiencia de campo al folclore de los test de personalidad.
Investigación y verificación de datos
Cada afirmación factual se remite a una fuente primaria —el informe, conjunto de datos o estudio original, no un resumen secundario— y se enlaza siempre que es posible. Las estadísticas se contrastan con la fuente antes de publicar. Distinguimos claramente entre lo que muestra la evidencia, lo que es experiencia profesional del autor y lo que es opinión informada. No presentamos como zanjados hallazgos discutidos, no inventamos datos ni citas y no reclamamos una autoridad clínica o psicológica que no tenemos.
Quién revisa nuestros contenidos
Hoy, todo el contenido lo escribe o edita y revisa Joss Gillet, apoyándose en veinte años de liderazgo de equipos sobre el terreno. A medida que crezca la red de colaboradores, las piezas especializadas llevarán a un revisor con nombre y credenciales pertinentes —por ejemplo, psicólogos del trabajo o profesionales con experiencia en orientación— indicado con una línea «Revisado por» en el artículo.
Nuestra postura sobre la escritura asistida por IA
Usamos la IA como herramienta de redacción y de aceleración de la investigación, nunca como piloto automático. Cada pieza la moldea la experiencia humana: el enfoque, los ejemplos vividos y el criterio son nuestros, y una persona verifica cada dato antes de publicar. La IA nos ayuda a producir en varios idiomas y a un ritmo sostenible; no decide qué es cierto ni sustituye la experiencia real.
Nutrirnos de nuestra comunidad
El contenido de Kompunik se afina con su comunidad. Las preguntas, retos e historias reales que afloran en nuestros espacios comunitarios y en las conversaciones entre miembros alimentan directamente lo que escribimos, de modo que los artículos reflejen las situaciones que la gente afronta de verdad, y no solo lo que posiciona bien. Las aportaciones de los miembros se usan con su permiso y, cuando se comparten, se anonimizan o se acreditan según prefiera la persona.
Política de correcciones
Si nos equivocamos, lo corregimos abiertamente. Las correcciones sustanciales se señalan en el artículo con la fecha y la naturaleza del cambio, en lugar de borrarse en silencio. Las personas lectoras pueden avisar de errores en nuestra página de contacto, y actualizamos las fuentes a medida que avanza la investigación.